miércoles, 23 de abril de 2014

Comida coreana en México DF: Kimchi Connection

Hace días que llevaba con la idea de pasarme a comer kimchi pero nunca se daba la oportunidad. Finalmente el viernes me decidí y me fui directo hacia la calle Liverpool a un restaurante por el que había pasado varias veces. 

El restaurante Nadefo está situada en la Zona Rosa, área que fue elegida por los inmigrantes asiáticos para asentarse cuando llegaron a México en busca de trabajo. Allí se sitúan los restaurantes coreanos más auténticos de la ciudad, esos que al cruzar el umbral pareces haber caído por un túnel de gusano y aparecido en Seúl. Las caras cambian y el idioma se torna incomprensible. Sin embargo el gusto por la comida y la conversación se mantienen.

RESTAURANTE NADEFO
Liverpool 184, Cuauhtémoc. Zona Rosa



Me senté en una solitaria mesa, era viernes y el ambiente estaba animado por diversos grupos de coreanos que hablaban, comían y bebían al unisono y con gran ritmo. A juzgar por los platos, vasos y botellas de las mesas parecía una boda gitana.

Agarré el menú y comencé a ver letras coreanas y unas pequeñas fotos a través de las que se suponía que me debía guiar... En fin, yo quería kimchi, así que no había que complicarse demasiado. Sin embargo, todavía necesitaba decidir con que se acompañaría. Por suerte, antes de entrar en pánico encontré una página en la carta donde vienen explicados los diferentes platos de la extensa carta y me decidí por kimchi con arroz y huevo.



Escuche hablar por primera vez del kimchi hace dos años cuando oí que unos chefs coreanos estaba cruzando el mundo en una furgoneta para dar a conocer el kimchi. Actualmente debido al auge en Estados Unidos de chefs con raices coreanas como David Chang está ganando popularidad. Básicamente el kimchi que he probado se trata de varios platillos, col fermentada acompañada de una salsa picante, calabacín rallado que ayuda a refrescar el paladar, pepino con la misma salsa y también algaTodo esto acompañando a un plato principal que en este caso fue arroz y huevo.

La característica salsa roja que nos va a dar esos sabores tan especiales tiene como ingredientes principales: salsa de pescado, ajo, jengibre, salsa de soja, sésamo y azúcar.



De todos modos, este es el que yo he probado, hay que tener en cuenta que existen gran variedad de kimchis y de ser presentados, en sopa, con arroz, con fideos, en empanadillas, etc. Se trata de un alimento que los coreanos como prácticamente a diario y sus ventajas para la salud son amplias fortalece las defensas, es antioxidante y ayuda a reducir el colesterol.

¿Cómo fue la degustación? normalmente se habla del sabor del kimchi como sabores salados y picantes. La primera ocasión que lo tomé me pareció más fuerte esta vez me gustó mucho más, fue más suave y si bien tenía un toque salado y picante estaba equilibrado. La col fermentada realmente me gustó. El pepino con la salsa rico. Calabacín rallado ayuda a refrescar el paladar. La alga similar a la utilizada en la sopa de miso japonesa también me gustó. Todo esto, no lo olvidemos se acompaña con otro plato que en mi caso fue arroz con huevo... toda una experiencia.

El servicio correcto, quizás algo despistado, no es de extrañar, imaginaros estar sirviendo platillos cuyo nombre no puedes pronunciar a gente cuyas conversaciones son un enigma. El precio muy bien, toda esa cantidad de comida por 100 pesos. Me parece un buen deal.

Fue una manera excelente de empezar el fin de semana. Además de kimchi Corea tiene mucho más que ofrecernos y lo que más me llamó la atención fue la posibilidad de cocinar tu propia carne al carbón en el centro de la mesa al estilo del shabu-shabu japonés y con tu propio extractor de humos, aunque creo que el acabar oliendo a comida debe ser inevitable.

Se suele decir que el kimchi se ama o se odia. Sin duda yo estoy en el camino de amarlo...

lunes, 14 de abril de 2014

Fonda Margarita: "El sazón"

Vuelvo de desayunar en Fonda Margarita y no puedo estar más satisfecho. Y es que para los extranjeros en México, cuando escuchamos hablar del "buen sazón" al principio nos cuesta entender, si es tu caso, no tienes más que ir a la Fonda Margarita. El sazón es el sabor, el toque, el manejo de sabores típicos de la cocina mexicana con sencillez y maestría. El sazón, pues, es lo que encuentras en Fonda Margarita.



Todo organizado de manera simple y eficiente, menú cíclico, es decir, platos fijos para cada día de la semana, bancas corridas, amabilidad en los parroquianos que se interesan por ti y te aconsejan acerca del qué pedir y meseras rápidas de las que hacen la cuenta en la libreta y al instante.



El horario algo extraño, la primera vez que quise ir ya estaba cerrado, de 5:30 a 11:30 de la mañana. Para madrugadores o crápulas, según se mire. Si es fin de semana, mejor ir pronto, porque si vas a última hora te encontrarás que hay ciertas opciones que se han agotado.

Comí cerdo en salsa verde: un sabor directo y sin rodeos. Buenísimo!!! Mis compañeros de mesa me aconsejaron los frijoles con huevo, especialidad de la casa, obligatorio probarlos: sabrosos, cremosos, excelentes!!! Otro acierto.



El cafe de olla preparado al gusto mexicano con azucar piloncillo (sin refinar), dulsesito, muy rico, aunque prefiero no saber la cantidad de azucar que lleva. 

El precio del desayuno fueron unos 80 pesos.

Tras el desayuno puedes aprovechar y dar un paseo por el parque y las calles cercanas que durante esta epoca aparecen pobladas de preciosas jacarandas que le dan su toque violeta al DF y así rebajar la comida.




lunes, 7 de abril de 2014

Restaurante Nagaoka: nipones en la Nápoles

Encontrar un restaurante japones de verdad en México DF no es sencillo. Me hablaban hace poco de la penúltima barbaridad, sushi empanizado (o empanado para los gachupines). El sushi con queso philadelphia o con chipotle parece que ya casi ni escandalizan... nuevas herejías a la vuelta de la esquina.

Una vez dicho esto, hay que añadir que si nos lo proponemos (como dice Fran Underwood: if there is a will there is a way) encontramos lugares donde disfrutar de comida japonesa clásica y de buen nivel. Japos, japos!!!! De vez en cuando se me enciende la alarma y me cuerpo pide comida japonesa, como si los (maravillosos) tacos no fueran suficiente. La última vez, pasamos por el Restaurante Taro y salimos bastante satisfechos, esta vez nos quedamos por la colonia Napoles, en el Restaurante Nagaoka.

Muy bien se habla del Restaurante Nagaoka, "restaurate japonés clásico", que en materia de japos a mí es lo que más me gusta. Dirigido por una familia nipona lo cual siempre ayuda y con bastantes japoneses como clientela fija. Todos estos comentarios bastaron para que encamináramos nuestros pasos hacia su puerta.

RESTAURANTE NAGAOKA
Arkansas 38. Colonia Nápoles.

Situada en una tranquila calle de la colonia Nápoles, en una de esas pequeñas casa que tanto abundan por esa zona de la ciudad. Con una distribución atípica, varias salas en las que se dispersan un puñado de mesas, un mobiliario algo descuidado y dos grandes teles en cada una de las salas principales que hace imaginar que Nagaoka tendrá éxito entre semana a la hora de la comida donde la caja tonta suele ser un elemento indispensable, pero que a la noche es mejor apagar. Sin duda el diseño y lo cool no es el fuerte de Nagaoka, ni lo pretende. El restaurante Nagaoka es un restaurante al que se viene a comer no a posturear.

Y si se trata de comer japonés, hay que decir, que el restaurante Nagaoka no defrauda. Con una carta amplia donde saciar cualquier tipo de antojo nipón (si eres indeciso lo mejor es ir con la lección aprendida o dejarse aconsejar). Existe la opción del menú degustación, sin embargo, optamos por diseñarlo al gusto.

Nuestro particular menú degustación:

Baby squid, calamar relleno de salsa de cangrejo (82 pesos), una pequeña ración, que resulto un excelente comienzo. Un sabor delicado que me sorprendió, con un toque dulce de la salsa.



Anguila asada o a la plancha para los europeos, (269 pesos), resulto ser el platillo ganador de la noche. Se deshacía en la boca y tenía un sabor suave aunque muy sabroso. Solo por este plato merece la pena volver y una otra vez. La anguila venía acompañada de Horenso Gomaae (espinacas con aderezo de ajonjolí) que también puede servir como un buen entrante y de Osumashi un consomé que no llamó demasiado mi atención.



No podíamos venir hasta aquí y no probar el sushi, así que pedimos una bandeja de niguiri con pescado nacional (183 pesos). Quizás por ser sabores más conocidos que los anteriores no me sorprendió tanto. Eso si, algo fundamental para un buen sushi, el punto de cocción y de humedad del arroz era muy bueno. El niguiri de pulpo que no me suele gustar por su dureza, esta vez estaba excelente.



Quedaron muchísimos platos por probar, en especial, los tallarines bien como sobu o udon. Se dice que otro de los puntos fuertes del Nagaoka.

Un buen resturante donde comer japonés japonés. Y con una carta que deja a las odiosas franquicias en la cuneta. Servicio correcto. Nuestro ticket fue de 400 pesos por persona (22 euros), bien es cierto que la anguila hizo subir algo la cifra. Se puede comer por unos 250-300 pesos sin problema. 



martes, 25 de marzo de 2014

Diverxo: donde los cerdos vuelan y los sabores perduran

Tras un par de meses de espera, allí estábamos en el Restaurante Diverxo, en esa puerta que tan familiar se ha vuelto para los medios, con más jetlag del aconsejado pero puntuales y expectantes tras haber confirmado la reserva en varias ocasiones.


Nos recibe una entrada sobria, un staff joven, amable y sonriente, pasamos por la zona de montaje de los lienzos y vemos que todo está preparado para que comience el show. Llegamos pronto y elegimos una mesa situada en el centro de la sala para no perdernos nada, y por donde constantemente irán pasando miembros del equipo de Diverxo durante nuestra comida, rápidos, eficientes y silenciosos cual samurais (quizás ese es el secreto de la falda-pantalón). A Dabiz Muñoz se le atisbaba en la sala de emplatado, supervisando, con el movil en la mano... ¿quizás twitteando?...

Pedimos el "itinerario XO" compuesto por 8 platos o lienzos y con un precio de 95 euros (el largo consta de 13 platos por 140 euros).

Llega el aperitivo, mucha expectación y ¿qué es? Edamame con polvo de aceitunas, un gel cítrico y otro elemento con fuerte sabor a aceitunas. Joder Dabiz... "la primera en la frente" Tras haber confirmado tres veces, y tras haber repetido la fobia a las aceitunas... se desvanece cualquier referencia a la experiencia personal en Diverxo... parecía que esto era personal e intransferible como un DNI, pero al final no tanto. Y si en lugar de una fobia hubiera sido una alergia? 


No nos dejamos afectar en exceso por este pequeño gran detalle y seguimos con muchas ganas hacia el primer tiempo del menú. Habíamos venido a gozar... un trago de blanco ayudaba a disipar el cansancio y animar el espíritu. Acompañamos los primeros platos con un albariño de la DO Ferreiro.


Yodados. Acidulce. Escabechados. Grasa Marina. Seguimos con una sopa de zamburiñas y berberechos super aireada y muy condimentada, venía servida en un coco salvaje. Te decían que podías rascar las paredes del coco pero con el toque que daba por si mismo estaba bien. La parte de la derecha más adelante se completaría con una sardina escabechada, de nuevo llena de sabor, y unos chanquetes que dejan caer sobre el plato. 

Este modo de completar los platos, de proporcionar sorpresas y de no dejar nunca descansar al comensal fue una de las cosas que más me gusto de la forma de trabajar en Diverxo. La combinación entre la sala y la cocina, el acabar los platos delante tuyo, comentar y mostrar alimentos.


El antes y el después
Untuosidades máximas. Picante Vegetal. Una presentación sin duda brutal y un concepto sorprendente, kokotxas al pil pil  de foie... yeah!! Un plato que hace honor a su nombre y es que la textura untuosa era increible. Los toques de cítricos y de picante (la linea de rabano en la parte superior) combinaban perfectamente.


Hannibal Lecter. Agridulce. Seguimos con un gran nivel en las presentaciones que nos acompañará a lo largo de todo el menú. En este caso se nos presenta un plato sangriento en el que predominan los rojos, en el centro sobresale la espuma de zanahoria y a su lado un dimsu de pato, también había zanahorias baby y salpicaduras de salsa agridulce.

El plato se completaba con tres lenguas de pato fritas, un toque asiático, textura crujiente y un sabor curioso.


Cremosidad lactea y vegetal. Cierva y salmonetes. Cítrico envolvente. Un esparrago blanco a la mantequilla negra, se acompaña de unos taquitos de ciervo. Se nos dice que en este caso el ingrediente principal es el esparrago mientras que la carne es su acompañamiento. Realmente el esparrago aporta un sabor más potente del esperado mientras el ciervo resulta suave.

¿Todavía te preguntas por qué le llaman lienzo?


Para completar el plato nos llega una tosta con higado de salmonete, uno de los sabores de la noche, puro rock ´n´roll!!!!

A estas alturas, bien sea por la sed o por el jet lag ya andabamos justos de bebida y nos decidimos por un cava Recaredo Brut 09, el cual, combinó perfectamente con el resto de la comida.

“Porn Food”. Potencia Salina Dulce. ¿Caviar? En esta ocasión el juego de "completar" era más acentuado pues el plato que te servían era como una gran pieza de puzzle pidiendo ser completada.

En la primera pieza aparecía un carabinero sobre el que se apoyaba un pan de gambas. Digo un carabinero pero debería decir el mejor carabinero que me he comido en mi mi vida. Brutal el sabor y su sabrosa salsa. Más rock 'n' roll!!!


Me vino a la cabeza el comentario de Dabiz Muñoz en alguna (de las miles) entrevistas que le han hecho: "Cada mes gastamos 20.000 euros en pescado". Sin duda esta materia prima no es barata.



Y justo cuando te estabas preguntando que habría sido de la decapitada cabeza de este maravilloso animal... aparece la segunda pieza del puzzle para completar el rompecabezas. En ella, lomos de salmonete y la cabeza del carabinero llena de sabor y aroma, resulta brutal su sabor. 

Otro de los detalles que me gustó de Diverxo fue que junto con los cubiertos correspondientes a cada plato y que reposan en un cubo a un lado de la mesa, encontramos unas lenguas o miserables para poder recoger hasta la última gota de sabor del plato. Muy fan!!!

Plato puzzle

Laqueado, casi un cochinillo. Karashi sumiso. Este plato fue de los que menos me impacto del menú. Carne de cerdo, rollito crujiente y una salsa de kimchi (según recuerdo... un poco borroso)...
  


Para acabar... Petit suisse y terciopelo blanco. Jazmín y agridulces. Picante. Venía presentado como un plato plano pero que en mitad del mismo escondía dos agujeros donde estaba depositado un yogur con toques ácidos. Todo el plato estaba salpicado por toques blancos que camuflaban el yogur o "petit suisse". Sabores delicados y muy agradables, aunque quizás me hubiera gustado algo más de rock 'n' roll para terminar.

Para acompañar el postre probamos la sidra canadiense Neige, con dulce y con intensos sabores a manzanas. Me flipó!!! Fue una gran sugerencia.


Como sensaciones me quedo con algo de mal sabor de boca de esa aparición inicial de las olivas. Creo que es un error que un sitio que vende una experiencia tan personal no se puede permitir. Por otro lado el resto de la velada fue exquisita, nuevos ingredientes, gran variedad de técnicas y multitud de ingredientes combinados de una forma excepcional.

El servicio muy amable y respondiendo a nuestras curiosas preguntas. Se nos recomendó una sidra canadiense para acabar el menú que me parece excelente. Curiosamente, quien estuvo más distante durante todo el servicio fue Ángela, la jefa de sala del Diverxo.

Algo que me encantó de los bocados del Diverxo fue la profundidad y transformación de estos en el paladar. Los sabores e disfrutan durante varios segundos mientras detectas los diferentes matices. Me quedo con ese recuerdo... y con la cabeza del carabinero!!!!





miércoles, 5 de febrero de 2014

Restaurante Quintonil: degustando México

Desde hace tiempo se viene hablando de México por su gran riqueza gastronómica y por su potencial a nivel culinario. Que en México se come bien es algo que se intuye incluso sin haber conocido el país y con esto no me refiero a probar unos tacos o burritos en uno de esos mexicanos o tex-mex que abundan por todo el mundo. Si lees, exploras, conversas y te informas en seguida surgirán datos que colocarán a México en un lugar preminente de la lista de países a visitar y disfrutar.

Dicho esto, ya en México, las sensaciones e intuiciones se confirman, no voy a ahondar más en este tema pues ya he hablado acerca de la sociedad mexicana y su gusto por la comida, por la plática gastronómica y por la gran diversidad existente en los comales mexicanos.

Con todos estos mimbres no es extraño que poco a poco se vaya conformando la cesta de una cocina moderna mexicana y que probablemente sea solo cuestión de tiempo y regularidad (además de un montón de trabajo, que no es poco) el hecho de que se vaya a hablar muchísimo de ella.


Casí un año en México y habiendo ya pasado por algunas interesantes mesas de la ciudad (Azul Condesa, Maximo Bistrot, Astrid y Gastón…) no habíamos ocupado mantel en uno de estos restaurantes mexicanos que abanderan la renovación de la cocina mexicana: el restaurante Quintonil. No podíamos dejar pasar el año  sin acercarnos a visitarlo así que fuimos al Restaurante Quintonil en la acomodada colonia de Polanco, además de aburrida y lejana para quien escribe, y probar un pedacito de esa nueva corriente de la cocina mexicana.

Restaurante Quintonil
Newton 55, Polanco, México DF

El Restaurante Quintonil está dirigido por la dupla que forman Jorge Vallejo a los mandos de la cocina (interesante trayectoria por cocinas como Pujol, St. Regis y Noma) y su mujer Alejandra Flores quien dirige la parte operativa.

Una vez aquí lo propio era atreverse con el menú degustación (750 pesos) presentado bajo el título "Comida Corrida", para, de esta forma, llevarnos la foto completa de lo que nos ofrecen en el Restaurante Quintonil. Observé dos tipos de platos en el menú, unos suaves y con tonos ligeros y otros con sabores más marcados.
Cóctel de camarón

En cierta medida me recordó al Restaurante Mina de Bilbao por varias razones, ambiente relajado, comedor acogedor y sobre todo por el respeto del producto y una cocina moderna con fuertes raíces tradicionales. Una renovación de la cocina tradicional mexicana.

Por nuestra mesa desfilaron diversos platos, muy interesantes:
La ensalada de hojas frescas con tostadas de quelites con emulsión de sus propios tallos, jitomates al comal y queso cotija. Fresca aunque con un marcado sabor a perejil… se estará mexicanizando mi paladar, tolero el cilantro y me resulta fuerte el perejil. Choque cultural a la inversa??


Coctel de camarón con coco y guayaba, uno de los platos más sobresalientes del menú. Gran intensidad, el sabor del camaron y la salsa era potente y agradable.

Crema de queso de hebra, castacán y plátano macho: de nuevo un plato con un fino sabor, delicado. A pesar de que la presentación no resulte de lo más novedosa, no me canso de estos platos, la estética es genial.


Escolar con chile chipotle quemado, puré de calabaza de castilla y piña asada: plato suave, un pescado con poco sabor que se acompañaba de una costra de chipotle. Quizás un punto demasiado hecho… no encontré que fuera un pescado tan graso como se le suele describir. El escolar se trata de un pescado que a menudo se le suele confundir con el pez mantequilla y como bien explican en comerjapones.com en cierto países como en Italia y Japón está prohibido al considerarse un pescado tóxico (cito el completo post de comer japonés "tiene alto contenido en ésteres cerosos que no pueden ser ingeridos ni absorbidos por el aparato digestivo de los humanos. Se recomienda no ingerir más de 170gr al día). Una vez dicho esto probablemente sería más conveniente sustituirlo por un pescado similar y menos controvertido.

Suadero de res wagyu en pulque, maíz y reducción de chiles secos: no por mucho decirlo deja de ser verdad, la carne de wagyu o kobe es increíble. Un sabor intenso que es bien acompañado por un fuerte salsa borracha (con pulque entre otros ingredientes). Excelente plato.



Plato insignia: chilacayotes en mole de la casa
Chilacayotes en mole de la casa, plato insignia del Restaurante Quintonil. La primera sorpresa es encontrar el mole acompañado por vegetales cuando en cualquier otro local iría irremediablmente unido a una carne. Sin embargo en este caso los acompañan los chilacayotes y calabacines. La presentación realza en plato mientras los vegetales desafían la gravedad. El frescor de los vegetales ayudan a equilibrar el siempre potente mole que se inspira en una receta de la abuela de Jorge Vallejo.


Como nos decía decía Jordi Butrón hay que probar, probar y probar para tener una amplia biblioteca gastronómica y estar familiarizado con tantos sabores como sea posible. Todavía me falta probar unos cuantos chilacayotes para poder contrastar su sabor.




Nieve de nopal, ácida y refrescante que preparara nuestro paladar y nos ayuda a encaminarnos hacia el postre.



Arroz con leche de vainilla, ciruelas de temporada y nieve de naranja con tomillo: un buen final, un arroz con leche algo dulzón quizás pero que resulta bien equilibrado con la nieve de naranja, el toque final del tomillo encaja perfecto. La única pena fue que la ración de nieve no fuera más grande.


Hubo algún detalle que no me gustó tanto como el menú, inicialmente los platos estaban llegando con excesiva premura a nuestra mesa hasta el punto de que llegaron a sacar un plato sin haber terminado el anterior. El inicio de la velada dio sensación de restaurante chino en el que amontonan platos para que te vayas cuanto antes. Es justo decir que una vez comentada la situación con el personal de sala el tempo se reajusto y no hubo mayor problema al respecto.

La sala del Restaurant Quintonil alargada y sencilla, sin grandes ornamentos algunos rincones parecen los de una ecléctica casa actual. Respecto a la luz, como es habitual en los comedores del DF, me resultó insuficiente para disfrutar visualmente de los platos... por suerte, en nuestra zona era algo mayor que en el resto de la sala.

Conclusiones, un menú de sabores mexicanos reinterpretados y presentados de una forma muy atractiva. En cuanto al equilibrio del menú, división entre platos suaves y platos potentes. Interesantes todos, pero para mi gusto me quedo con los más potentes, los recuerdos que perduraran del menú son: el primer bocado del camarón por su sorprendente intensidad, el wagyu sabrosísimo y perfectamente complementado por la salsa borracha y como colofón la nieve de naranja con tomillo.

Una restaurante donde disfrutar de un menú degustación suave y redondo en un ambiente relajado. En el instante que puse el primer pie en la calle me asaltaron las ganas de volver a entrar.

jueves, 30 de enero de 2014

2014 y la gastronomía mexicana

El 2014 está en marcha y avanza furioso como un cadillac sin frenos, en estos primeros compases del año desde El Dadaista nos preguntamos que deparará el 2014 a la gastronomía mexicana. Cocina molecular, restaurantes nórdicos, más ceviches y gastón... son cosas del pasado.

Cada vez más la cocina mexicana busca su lugar en el escaparate internacional y parece que va a ser el próximo boom en el panorama gastronómico. Con más y más chefs mexicanos trabajando duro y sorprendiendo día a día, rompiendo tópicos que no se cansan de relacionar la cocina mexicana con el texmex; con restaurantes totalmente asentados entre el top de Latinoamérica, chefs saltando el charco y aterrizando en Europa con propuestas exitosas como "Punto MX" en Madrid -en cuyo libro de reservas no caben anotaciones ni en los márgenes- y un Albert Adrià apunto -parece que ahora si- de abrir su próxima propuesta que a buen seguro revolucionará Barcelona con sabores a chile y aromas a mezcal (esa bebida tan simbólica como ahumada y que todavía pocos conocen en Europa) y el chef mexicano Paco Mendez entre sus filas.


Nueva cocina mexicana del Quintonil
Y es que México nos puede aportar un poco de todo, esos tacos callejeros rebosantes de sabor y chile, las tortas tan opulentas y culpables que es mejor disfrutarlas a solas; salsas que rebosan el paladar; nuevos sabores como el epazote o el huitlacoche; picante, mucho picante pero solo para el que quiera, aquí no obligamos a nadie pero sin "enchilarte" no entenderas nada de esto; el exotismo y la novedad de los chapulines o escamoles; menus degustación finos y con platos que harán que se te caiga el monóculo..... 


Nada más mexicano que un taco callejero
Además los congresos o ferias gastronómicas que, cada vez en mayor medida, se realizan en México, como Mesamérica o Millesime ayudarán a poner el foco en la gastronomía mexicana, dándole mayor repercusión mediática y reuniendo a chefs internacionales que pueden trasmitir lo que aquí conozcan y descubran.

Parece ser que muchas alegrías nos traerá este año y no puedo evitar sentirme como Buñuel en París, en el momento adecuado, en el lugar adecuado. Nunca mejor dicho hay algo que se está cociendo en México.


Chiles, uno de los ingredientes insignia de la cocina mexicana

miércoles, 22 de enero de 2014

MESAMERICA 2014: cómo, cuándo y dónde

Con el nuevo año llega la presentación de Mesámerica, evento gastronómico de referencia en México y con dos años de antigüedad busca asentarse y seguir presentado propuestas interesantes, este año con formatos muy diversos. Hay 4 para elegir, seguro que alguno te va:

Mesamérica 2014: Comida callejera

Este año Mesamérica se centra en la comida callejera, en nuestra opinión un acierto. Sin duda, México DF es una de las capitales mundiales de la street food, algo que impacta al visitante es la cantidad de puestos callejeros de tacos, tortas, tamales, jugos, tlayudas, quesadillas, elote... y ahora cada vez más trucks food ofreciendo comfort food de diversas procedencias. Será durante los días 20, 21 y 22 de mayo.

El evento busca dar respuesta al qué se come en las grandes urbes, cómo y por qué. Como siempre en este tipo de eventos se contará con la participación de diversos chefs, se anuncia la presencia de pación de conferencistas de prestigio como Mario Batali (Babbo, Estados Unidos), Danny Bowien (Mission Chinese, Estados Unidos), Alice Waters (Chez Panisse, Estados Unidios), David Gelb (Director de Giro Dreams of Sushi), Tato Giavannoni (Florería Atlántico, Argentina), Rodrigo Oliveira (Mocotó, Brasil), entre otros. 

El tercer y último día de Mesamérica será una jornada en el que la atención se centrará en temas de pastelería, llamada Sobre Mesa, realizada en alianza con EspaiSucre, en la que participarán chefs de gran prestigio como Pierre Hermé, Jordi Butrón (a quien pudimos entrevistar el año pasado y Oriol Balaguer. 

Mesa Abierta: no todo es DF

Mesa Abierta daré el salto a San Miguel de Allende entre el 20 y el 22 de marzo. Con ello se busca potenciar la imagen turística y gastronómica de la ciudad declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Según explicaba explica Enrique Olvera, presidente de Mesamérica: “Queremos celebrar a San Miguel de Allende, un destino al que cada vez se acude más por temas gastronómicos. Con esto queremos subrayar el sentido de pertenencia e identidad nacional que se erige en torno a la mesa, brindando una experiencia original y de calidad, que servirá además para insertar al estado de Guanajuato dentro de la escena culinaria internacional”, 






Aún hay más...

Mesa Maco: Arte contemporaneo y Cocina

La primera propuesta de Mesoamérica será del 5 al 9 de febrero, Mesa Maco, un restaurante itinerante comandado por chefs del Colectivo Mexicano de Cocina. En medio de la décima edición de Zona Maco, la feria de arte contemporáneo más importante de Latinoamérica, los comensales podrán disfrutar de un menú especial diseñado por Edgar Núñez (Sud 777), Daniel Ovadía (Paxia) y Sonia Arias (Jaso).

Mesa Week: cheap and good

Para terminar, durante el mes de agosto se lanzará la primera edición de Restaurant Week: Mesa Week que a través de 20 restaurantes participantes ofrece la posibilidad de probar diferentes estilos de comida méxicana a bajo costo. Quedamos a la espera de conocer esos restaurantes y precios, pero a priori parece que puede ser una propuesta interesante.





Más información en http://www.mesamerica.mx/2014/