miércoles, 15 de octubre de 2014

Restaurante Carmen: un desvio en la ruta

Aprovechando unos días por Barbastro visité el Restaurante Carmen en Tamarite de Litera del que me había hablado un buen amigo y ávido gastrónomo. También el gran Philippe Reggol había recalado por allí y de ello da buena cuenta en su minucioso e imprescindible blog Observación Gastronómica.

RESTAURANTE CARMEN
Teruel 3
Tamarite de Litera
www.carmenrestaurante.com

El Restaurante Carmen está dirigido por el Chef Ivan Vilanova que se estableció en su Tamarite natal ofreciendo una propuesta diferente que sorprende en una localidad de unos 4.000 habitantes. Hay que reconocer la valentía de una propuesta que, además de un menú del día a precio ajustado, ofrece opciones más innovadoras.


Se trata de un local bien iluminado y decorado de forma sencilla. A pesar de estar bastante concurrido por clientes que aprovechaban el menú del día (era entre semana) no resultaba nada bullicioso. Soy bastante maniático en ambos puntos: luz y sonido y últimamente no resulta tan sencillo encontrar ese equilibrio que para mí es fundamental.

Comenzamos el menú degustación de 5 platos (40 euros) con un carpaccio de presa ibérica con ensalada. Sandwich de sobrasada y queso parmesano. Un plato de producto que sin duda estaba bueno. Sin embargo ando un poco saturado de carpaccios. El sandwich de sobrasada me gustó mucho por sus sabor potente y salado.


Panceta y pulpo con crema de patata. Mar y montaña: un tentáculo de pulpo y un espectacular trozo de panceta cocinado al vacio y con toque de plancha para darle el crujiente exterior. Genial la forma de cocinar la panceta y un punto del pulpo perfecto. Para mí, sin duda, el plato estrella del menú. Simplemente por este plato merece la pena visitar el Restaurante Carmen una y otra vez.


Arroz negro con calamares y alioli de coliflor. Sencillo plato pero bien ejecutado, el calamar y el arroz impecables. Me sorprendió el alioli de coliflor por su suavidad, a priori no lo hubiera pensado pero combinaba muy bien con el arroz.


Bacalao frito con quesos de Aragón, pasas y piñones. Otro plato que me gustó por el punto de cocción. En mi opinión, a la salsa le sobraba un puntito de potencia, entiendo que por la fuerza de los diferentes quesos.


Canelón de pato con salsa de naranja y calabaza. Muy sabroso el canelón y de nuevo muy buena salsa. La textura de la carne picada de pato no me convenció del todo, queda algo más apelmazada que el canelón tradicional.


Crema de yogur con chocolate templado y escarcha de manzana verde. Toques ácidos del yogur y manzana que contrastan con el chocolate.


Buenas sensaciones, un local agradable donde probar platos diferentes. Sin duda se cuida el producto y los puntos de cocción son excelentes (pulpo, calamares, panceta). Un menú degustación de 5 platos de esta calidad por 40 euros me resulta más que correcto. Sin duda, para cualquier amante de la cocina, el Restaurante Carmen es un buen motivo para desviarse de la ruta y visitar Tamarite.

jueves, 9 de octubre de 2014

Seguimos cocinando

Vuelta a las clases en el Instituto Mariano Moreno de México DF, comenzamos el segundo año del Diplomado de Chef y Pastelero. Las vacaciones nos han permitido descansar un poco y es que le ritmo de clases y trabajo es cansado.

La idea de volver a las clases me daba bastante pereza pero una vez con la filipina puesta, comienza el rock'n'roll. Máxima concentración para las nuevas recetas. Se nota que los postres son más elaborados que las de otros semestres. Pastelería contemporanea donde las recetas consisten en mousses o cremosos que envuelven una pastilla que suele estar formada por un biscuit o por un dacquoise.

El proceso de aprendizaje no siempre es fácil, detalles importantes a tener en cuenta con las mousses, la grenetina (o gelatina) es delicada y hay que hidratarla bien, las claras o la crema deben ser integradas correctamente, las cantidades deben ser bien controladas... Muchas veces vuelves a casa enfadado por un pastel que no ha salido como debía. Eso si, cuando el pastel sale perfecto vuelves a casa como tras el primer beso de la chica que te gusta.

La brigada con el pastel Paraiso
En la foto un pastel Share: Interior con base de crumble de avellanas y mousse de coco. Todo ello envuelto por un cremoso de mango y fruta de la pasión.

Pastel Share
Decía el hombre marca Steve Jobs "find what you love", sin embargo esa frase es muy genérica. Los jovenes necesitan algo más concreto como van a saber "what they love" si están en una vorágine de "awesomeness". Steve hay que ser más específicos!! Y de paso ponerle entrada de usb al ipad... Find what you love lo traduciría por "Encuentra aquello que hace que te olvides del whatsapp y del facebook por 4 horas".

...como diría Jesse Pinkman...

LET'S COOK!!

Orgullo de pastelero

martes, 7 de octubre de 2014

Momofuku Noodle Bar: Un clásico de David Chang

A mi llegada a Nueva York me instalé en el muy céntrico, bullicioso a la par que poco glamuroso, China Town, algo así como una declaración de intenciones de mi actitud hacia la ciudad. No me quería dejar cegar por las luces y los tópicos, yo iba al underground. Llegaba con ganas de probar comida asiática y con varios restaurantes del barrio chino bien apuntados.

Durante los primeros dos días estuve tratando de buscar ese utópico restaurante neoyorkino donde comer dim su, buenos y barato. Recalé en varios pero ninguno cumplió las expectativas, ninguna de las empanadillas asiáticas que probé me sorprendió demasiado, tampoco el ramen que lucía tan apetitoso en algunas crónicas me pareció nada a considerar.

Tras dos días el reloj seguía avanzando así que decidí sacar toda la artillería. Había estado leyendo acerca de David Chang y su exitoso emporio Momofuku. Un chef americano con raices coreanas que está en boca de todos, propietario de diversos restaurante con variados formatos y todos ellos de gran éxito. Ha aparecido en la serie Munchie de Vice, tiene su propia temporada en "The Mind of a Chef" y ha hecho sus pinitos como actor en diversos capítulos de Treme (serie ultrarecomendable acerca de la música y sabores de Nueva Orleanas). Además, es gran amigo de otra cara famosa de la gastronomía americana, Anthony Bourdain.

Con la determinación de no volver a desperdiciar una hora de la comida salí desde China Town tomando Allen Street, me dirigí hacia el norte, cruzando Houston (curiosamente, no se pronuncia como la ciudad si /hauston/) y recorrí las últimas calles siguiendo el olor a bun recien hecho (en realidad fue google maps) hasta encontrarme delante del Momofuku Noodle Bar.

MOMOFUKU NOODLE BAR
171 1st Ave, 
New York, 10003.

El mantrá que David Chang repite es, que lo que intenta cuando un plato sale de su cocina es que sea algo "bueno, sabroso", sin grandes complicaciones, que haga disfrutar al comensal. Y eso es lo que yo buscaba precisamente...

El Momofuku Noodle Bar es un restaurante donde la madera lo inunda todo, crea un espacio amable donde se distribuyen mesas altas con taburetes (incomodidad para el comensal) y una larga barra que rodea una gran cocina donde podemos observar a los chefs (esta vez en taburetes sin respaldo pero más bajos).



Poca opción iba a tener al ordenar esta vez, los clásicos de la casa reclamaban toda mi atención y yo estaba loco por probarlos. Como entrante, sus míticos "Pork Belly Bun", un pan chino con dos bloques de panceta cocinada (cocción al vacio probablemente) hasta un punto tiernísimo. El primer bocado fue de "¿qué esta pasando aquí? la grasa se fundía en mi boca y se evaporaban los sabores a mi paladar". Se acompañada de vegetales para refrescar y un aderezo de soja que le da el contrapunto y contraste a tanta ultradeliciosa grasaza.



Como principal, otro de los clásicos de la casa, el ramen!! Por no repetir pedí el de pollo (en lugar de pork belly). Momento brutal el poder ver desde la barra cómo el chef preparaba mi megabowl de ramen, cocinando y colocando delicadamente cada uno de los ingredientes. Un plato asiático clásico que demuestra que no hace falta hacer piruetas moleculares para conseguir un buen plato. La presentación me encantó. Más allá de los ingredientes está el caldo que es espectacular. Un plato delicioso, especiado, con variados ingredientes bien conjuntados y el huevo dando untuosidad e integrando sabores. Además el tamaño es XL, no deje ni una gota!!!



En cuanto al precioso huevo, que se sitúa en el centro del plato, en un primer momento pensé que podría ser pochado (muy bien pochado, mejor dicho). Sin embargo, ando repasando las fotos ya que podría tratarse de un metodo de cocción que David Chang aprendió en su visita a España que plasma en "The Mind of a Chef" de la mano de Antonio Aduritz por el cual, hirviendo un huevo a baja temperatura durante media hora se obtiene una especie de huevo pasado por agua con la clara semicuajada y la yema cruda, sin embargo, el huevo se pela completamente y queda entero.



Estos dos platos insignia del Momofuku Noodle Bar y David Chang más una cerveza sumaron un total de 34 USD + propina. La mejor cómida y la mejor relación calidad precio que encontré en un restaurante de Nueva York (en los escasos 8 días que estuve, claro está).

Salí satisfecho y contento de la visita, había probado dos platazos sencillos y supersabrosos y me había resarcido de las experiencias asiáticas en China Town. Tras lo que ví en el Momofuku Noodle Bar, David Chang cumple lo que promete y ofrece sabor sin irse por las ramas.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Sorry, I don't love New York

Allí estaba, menos de 5 horas de avión y cambiando de mundo. Rodeado por inmensos edificios, miradas confiadas y taxis amarillos. Tenía ganas de tomarle el pulso a la ciudad que nunca duerme y conocer sus lugares más clásicos.



No soy el mayor fan de los USA, ni de su cultura, considero estúpida esa moda de viajar a Nueva York, premaravillado con todo lo que vas a ver, los rascacielos, central park, sex and the city... hincando la rodilla cual Vercingétorix ante Cesar. Es una ciudad interesante y viviendo en ella una temporada seguro disfrutaría del ambiente, la música, su rollo hipsters... Sin embargo, in the city hay mucho "guayismo" y "postureo". Sorry, but... "I don't love New York"



En cuanto al tema gastronómico en Nueva York, me diran que hay algunos de los mejores restaurantes del mundo, pero el cubierto a 300-500 euros no me parece dentro de la media de los mortales. En México está el restaurante número 20 en la famosa lista San Pellegrini con un precio de menú degustación de 60 euros (+ bebida y propina). Eat that NYC!!!



Siguiendo con el tema de precios, vi algunos de los atracos más fabulosos de los últimos tiempos como 40 usd por una ensalada y una pizza deleznable. Comí en un recoleto bistrot con aires por 50 usd con platos correctos y, también aquí, poca luz, ¿vendrá de los States la moda de sumir en la penumbra al comensal? La pizza del mítico Lombardi en Little Italy totalmente sobrevalorada. En general y según lo que estoy acostumbrado me parecieron precios bastante elevados (no es una sorpresa) que no se correspondían con la calidad de los platos.

Naturalmente también hubo aciertos que vinieron de aquellos sitios más tradicionales y neoyorkinos con precios más asequibles. Como gran fan de Seinfield me acerqué por el mítico Tom's Restaurant donde se suelen reunir los personajes de la serie. Un típico bar de taburetes alrededor de la barra, batidos y bocadillos de albóndigas, este fue uno de los grandes hits de la ciudad.



También visité Eisenberg's Sandwich Shop, un mítico de Nueva York situado frente al edificio Flatiron y que mantiene la estética del día de su apertura en 1929. Probé un clásico sandwich de roastbeef en su larguísima e histórica barra. 




El flea market de Williamsburg fue interesante por todas las opciones y resulto agradable comer en un parque con las vistas de Manhattan en la distancia, a lo lejos parece más amable. 



La hamburguesa Ramen que causa furor entre los hipsters:


Y qué me dices de los tradicionales chicken ad waffles, un plato de desayuno muy arraigado en la soul food



Más clásicos de la mano de Katz Delicatessen donde se rodó la mítica escena del "Cuando Harry encontró a Sally". Aquí lo que se lleva son sus sandwiches de roast beef, buena clavada, por cierto, 16,95 usd.



Y por supuesto, el mayor acierto del viaje, mi visita al Restaurante Momofuku Noodle Bar de David Chang donde disfruté muchísimo.



En cuanto a lo mejor de Nueva York: correr por Central Park, asistir a una misa en Harlem y un divertido paseo en bici entre el tráfico de Manhattan regado con algún que otro "fock ya". 

Cualquier viaje es interesante y enriquecedor pero unos más que otros. Creo que ahora mismo no estoy "in the mood" de viajes urbanos. Prefiero viajes más incómodos, menos prefabricados, los viajes al mundo occidental pueden esperar a que seamos viajes, lentos y arrugados. Ahora es momento de dormir en camas incómodas y viajar en lentos autobuses. "New York, ¿it's me or it's you?"


martes, 23 de septiembre de 2014

Restaurante Trasiego: Sabores del Somontano

Desde que hace dos años el Restaurante Trasiego abriera sus puertas en Barbastro su popularidad no ha hecho sino crecer y se ha convertido un referente en el Somontano. Aprovechando una corta visita a El Barranqué volví a este restaurante barbastrense que ha conseguido un fenómeno sorprendente: no importa con quien salga a comer en Barbastro: mi abuelo, mi madre o mis amigos, siempre acabamos en el Restaurante Trasiego.

Restaurante Trasiego
www.eltrasiego.com
Plaza Universidad 1
Barbastro


¿Cuáles son la razones de este éxito del Trasiego? En mi opinión, una cocina coherente y de proximidad, buen menú del día y novedades en la barra a través de sus tapas. Todo esto combinado con un, muy necesario, eficiente y amable servicio.

La cocina de Javier Matinero es una cocina de proximidad, coherente y a buen precio. Tienen un menú del día de tres tiempos por 15,50€ en el que se encuentran platos sencillos de excelente sabor donde se priman los productos de la zona. En nuestro menú del día pudimos encontrar:

Tomate rosa de Barbastro con Salmorejo y Longaniza de Graus. Un plato en el que aparece uno de los productos estrella de Barbastro, el tomate rosa. El salmorejo excelente. Un producto tan bueno que, en mi opinión, podría funcionar como plato vegetariano sin la longaniza.


Bacalao a la plancha
El Restaurante El Trasiego ha sabido potenciar la cultura de la tapa y el vermú en Barbastro y dotarle de un espacio propio. La zona de la barra bar invita a tapear y conversar con tranquilidad, con el codo apoyado en la barra. Naturalmente, todo acompañado de vinos del Somontano. Además, la obtención del premio a la mejor tapa de Aragón por su canelón crujiente no ha hecho más que afianzar esta tendencia.

En cuanto a las tapas, opciones diferentes y trabajadas permitiendo ir más allá del sota, caballo y rey al que estamos acostumbrados. Gran nivel del premiado canelón crujiente de rabo de buey (foto de una visita anterior en diciembre 2013), diferentes texturas, salsa sabrosa, carne melosa. Bien la croqueta de patata trufada (2,50 euros), sabor a trufa, trufa y trufa. Correcta, aunque a otro nivel la empanadilla de bacalao (2,20 euros). En el caso de la croqueta el precio es mucho más justificado que en el de la empanadilla. Me quedo con las ganas de probar la mas reciente tapa de panceta, shitakes confitados y hoisin.

Canelón crujiente de rabo de buey
Croqueta de patata trufada
Empanadilla de bacalao
En cuanto a los platos de la carta, solomillo al punto, chipirones a la plancha, setas de temporada... platos en los que el producto es el protagonista:

Solomillo

Chipirones a la plancha
Algún otro menos tradicional donde vuelve a aparecer el tomate rosa, es verano!! Me encantó este plato de tomate, almendras tostadas, guindillas y anchoas (tradicionales y en helado). Los paladares finolis que se aparten, potentes puntos salados y encurtidos, sabores que llenan la boca y el tomate rosa aportando el contrapunto refrescante.

Más tomate rosa de Barbastro
En el capítulo de mejoras, el local de El Trasiego tiene la desventaja de no tener una mayor separación entre el bar y el comedor. Esto supone que en las horas más concurridas se produzca ruido algo molesto para quienes ocupan las mesas. Quizás con el paso del tiempo se planteen un cambio aunque todavía es pronto para eso.

Sea por las razones que sea, está claro, que en un corto espacio de tiempo el Restaurante Trasiego se ha convertido en un lugar de referencia en el Somontano, aportando las novedades y frescura que tanto se agradecen. Por el momento, apoyamos el codo en la barra del Trasiego atentos a lo que salga de su agitada cocina.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Paxía sobre un escenario

Pocas horas antes de la participación de Daniel Ovadía en la primera jornada de Mesamérica 2014 llegó un email a la bandeja de El Dadaista Gastronómico con la invitación a participar en la dinámica que se iba llevar a cabo sobre el escenario durante su charla. Todo era un poco misterioso pero algo me imaginaba y parecía que iba a ser toda una experiencia culinaria.



Ya en el auditorio Blackberry, algo nervioso y tras juntarme detrás del escenario con el resto de elegidos nos dispusimos a comenzar el juego. En la cocina montada sobre el escenario de Mesamerica, el chef Daniel Ovadía y su equipo esperaban el comienzo del show. Durante 30 minutos el Restaurante Paxia se trasladaba al escenario de Mesamerica 2014 y diez comensales íbamos a tener la suerte de probar las preparaciones de Daniel Ovadía y su equipo.



¿Cómo sería comer frente a 1500 personas? Normalmente no me gusta comer ni en una terraza a pie de calle, para evitar miradas curiosas... pero si el menú lo sirve Daniel Ovadía, podría comer en el patio central de la prisión de Vladivostok con una orda de asesinos cosacos a mi alrededor.

Este vídeo muestra los mejores momentos y las sensaciones que vivimos las 10 personas más envidiadas de Mesamerica 2014.


Daniel Ovadía jugaba en casa y no quería desaprovechar la ocasión para hacer un despliegue culinario y mostrar todo el músculo de su restaurante Paxía a través de 5 platos, cada uno de los cuales contaba un poco de la Ciudad de México. Sin duda la mejor media hora que se vio en Mesamérica 2014, no sólo por la ambición de preparar sobre un escenario un menú degustación para 10 comensales en apenas 30 minutos si no por las completas explicaciones, la información que trasmitió y la reivindicación del Chef Daniel Ovadía hacia las posibilidades gastronómicas de Ciudad de México y la lucha contra los cliches establecidos frente a esta gran urbe.

El chef de Paxia nos habló de un DF con maíz negro y rosa, truchas albinas (!!!), de las hierbas silvestres que nacen en el cauce del rio Margarita, diferentes variedades de quelite (chivito, pipicha, epazote, pipicha, malacate, acuáticos...) y mucho más.



Cuando las 10 personas más envidiadas de la primera jornada de Mesamerica 2014 pasamos al escenario y nos acomodamos en nuestra mesa, rápidamente apareció el primer plato:

- Quesadilla rellena de pollo cubierta de azucar y mole chocolate
Mole (con ingredientes muy tatemados) jicara de chocolate al 65% de cacao. Mole negro ahumado con totomozcle. La presentación sensacional, como la jicara de chocolate se va fundiendo y retirando de forma totalmente hipnótica.



De repente, entre cámaras, flashes y meseros apareció un coctel de mezcal (Don Mateo de Michoacán), pepino hierbabuena, chile serrano, jugo de limón y naranja que fue muy buen recibido. Tras ello el segundo tiempo:

- Taco tripas salsa de morita, pipicha jicama y chile manzano
2 plato: De 50 kg de tripa queda 1kg leche limón agua con hielo y cocinar en su grasa durante 5-6 horas. Taco te ruje la tripa. Muy crocante. Sabor concentradísimo. Tortilla de epazote, salsa de papalo con chile morita, y ensalada de jícama con chile manzano.

En la mesa manteníamos una animada conversación acerca de los platos, sabores, referencias... la verdad es que parecíamos viejos amigos, es la magia de compartir una buena mesa, la conversación surge de forma natural.

Al acabar mi quesadilla pude ver lo que venía a continuación y casi salto de la silla porque se trataba de un plato que hacía tiempo que tenía ganas de probar. Aquí venía el puro rock‘n’roll. Un plato que llevaba mucho tiempo con ganas de probar, un buen trozo de tuétano servido en el hueso. Recuerdos a infancia, cuando mi madre tras hacer caldo nos daba a mi hermano y a mí el tuétano sobre un trozo de pan y con una pizca de sal… que delicia!!!



- Tuétano al horno
Un ingrediente mítico del menú de Paxia y que se repite año tras año "la acidez es fundamental en la cocina chilanga" decía Daniel Ovadía antes de explicar como el chilpito que acompañaba al plato es el pico de gallo del DF: jitomate manzano, nopal y aguacate, mucho limón y cilantrillo.

El tuétano se cocina durante 18 minutos al vapor. Tras ello se carameliza con azúcar  soplete y se acompaña con el chilpito, pure de garbanzo, rabanitos y una reducción cebolla y tuetano muy intensa. Sobre todo ello, ceniza de tortilla para acentuar sabores.

Las tortillas del tuétano estaban elaborada con caldo de huitlacoche, el chef Daniel Ovadía explicaba que para emular a los puestos de la calle donde tienen las tortillas tapadas por plástico y al agarrar la tortilla la mano acaba oliendo a maiz, idearon ofrecer a los cliente las tortillas en un huaje donde al introducir la mano se replica esa sensación aromática producida por el vapor que producen las tortillas calientes.



Seguimos con un plato de pescado que fue cocinado de forma sorpredente…

- Mojarra frita al revés
Mojarra de Mixquic, la mojarra se trata de un pescado de poca calidad y muchas espinas. Sin embargo, Daniel Ovadía lo recupera a través de este plato que tras ser cocinado por dos minutos, se unta con una tempura de cerveza y recibe una lluvia de aceite hirviendo para acabar de darle un toque crujiente. Se acompaña de mayonesa de chile manzano con pimiento morrón amarillo, chile piquín con queso, brotes de maiz.y pure de maíz negro.

Toda la parte de la fritura tiene lugar frente al comensal para permitir que perciban el olor y el sonido de la mojarra al recibir la lluvia de aceite.



- Necatole de calabaza amarilla
Uno de los postres más típicos de la Ciudad de México. La calabaza se cocina con tequezquite, técnica que el equipo de Paxia aprendió en Milpalta. Tras ello se paso a un agua infusionada. Las flores de calabaza se caramelizan y con las semilla se obtiene una sal. De esta forma se utilizan todas las partes de la calabaza. Todo esto se acompaña de una nieve de crema ácida. Un postre muy pensado.



Sin duda alguna fue una experiencia única por el menú, el lugar y todo lo que lo rodeaba. Un primer acercamiento al Restaurante Paxia que me deja con muchas ganas de visitarles, esperemos que muy pronto y esta vez en su sede de San Angel.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Summer in Spain

Nueva visita a España relampago desde México. Esta vez el más difícil todavía en 10 días visita a Madrid, Zaragoza, Barbastro, Vigo y por último unas horas en Lisboa.

Let´s travel

Llegada a Madrid a mala hora (14h) de un malísimo día (15 de agosto) ni dios en la capital. Cuando me planté en la Gran Via sobre las 16h la cocina del Streetxo estaba cerrada y la mayoría de baretos de cañas cerrados. Me recorrí unos cuantos de mis favoritos, contento por el paseo por mis zonas favoritas pero preguntandome si tanta puerta cerrada no sería una clara metáfora que no quiero comprender: el Palentino (Malasaña), Mui (Gran Via), Quevedo (Bº de las Letras). En Lavapies y Sol si que puede tomarme sendas cañas.

Cómo mola, Madrid!!
De un lado a otro pero buenos momentos. Cuando vuelves a casa buscas lo de siempre, lo que antes era lo cotidiano y ahora se ha convertido en exótico. Nada mejor que comer en casa y echar una siesta en tu cama con las muy añoradas persianas bajadas.

Sweet times
Lo mismo en cuanto a la comida, lo de siempre, lo sabores familiares que te acompañan toda la vida. Cocinar donde siempre y comer con los de siempre. De postre, pasteles de los de toda la vida, en Guerri tienen unos milhojas que se te va la olla y me he tenido que hacer viejo para darme cuenta. De niño la estrella era el cono de chocolate con bien de nata.

Sabores de casa
También tiempo para visitar algún que otro restaurante al que le tenía ganas, pero sobre todo de comer con gente a las que echo mucho de menos. Me encanta cenar con los amigos y que un tema de conversación empuje al otro porque no hay tiempo para tanta historieta.

It's summer, bitches!!!
Increíble pero cierto, hubo tiempo para la pisicina y para salir al monte. Una bonita excursión por Alquezar donde también hay sitios especiales que degustar. Y es que como mola patear por el monte y ver todo el horizonte hasta donde alcanza la vista, en el DF solo hasta el edificio de en frente. Más buenas conversaciones. Y para acabar un baño en agua helada en el Vero. Eso es gozar!!!


Un tren de los que duran toda la noche. LLego a Vigo. Pulpo, marisco, vino, bodas y risas. Cómo mola Galicia!! Hay que volver!!

Galicia Calidade
Y antes de dejar esta balsa de piedra, un bus hasta Lisboa para ver a grandes amigos. Un bareto de Loures (al lado de Lisboa) donde estuvimos como en el salón de casa comiendo caracoles, pulpo y una farinhera espectacular. Y por supuesto tomamos mil imperiales o imperialinhas. 

Viva Portugal